24/02/09

Matando a un Ruiseñor

Iba caminando por la calle. Regresaba de estudiar para un exámen y tenía que aprender sobre contaminación ambiental, Sistema de ecuaciones, Química orgánica, Historia Universal, Historia de México, Literatura, Español, Geografía y Física. Luego miré hacía abajo en un semáforo y vi lo que ven ustedes en la imágen. Me di cuenta que no sirve de nada aprender todo lo que había aprendido si no me importaba un pajarito.
¡Bah! A ustedes tampoco les importa.
Ustedes van por la vida preocupándose cómo yo en pasar exámenes, ligar viejas, cojerse a pseudointelectuales, tener muchos amigos en el Facebook, lograr que lean su Blog el mayor número de personas, arreglarse para ir a antros caros, aburridos, pequeños y con alcohol adulterado. Se preocupan demasiado en pensar lo que los demás van a decir, en el siguiente grupo de moda, en la siguiente película sobrevalorada, el nuevo centro comercial a unas calles, el siguiente festival de música barata, el célular de última generación y la familia perfecta que deberían tener.
¿Y el ruiseñor?, ¿Quién se preocupa por él? Hay muchos pajaros que mueren a diario. También hay mucha gente que muere a diario. La historia del hombre está llena de muertes por guerras, epidemias y catástrofes naturales. No es nuestra culpa que muera un ruiseñor. Fue la contaminación que nosotros creamos que lo matara. Fuimos asesinos indirectamente. Bueno... también hay gente que asesina de manera directa. Niños que meten al horno de microondas a gatitos para ver que sucede, jovenes que disparan a los perros por pura diversión, todo periférico es una tumba de animales y por supuesto los "verdaderos" asesinos que matan gente. Todo vinculado.
¿Y el ruiseñor?, ¿Quién se preocupa por él? Primero hay que preocuparnos por disminuir el efecto invernadero. La reducción de gases nocivos. La separación de la basura en orgánica e inorgánica. Sistemas de limpia más efectivo. Educación en la sociedad para aprender a no tirar basura en la jodida calle. No tirar chicles en cualquier sitio. Disminuir el consumo de bolsas de plástico. Aprovechar la energía solar y desechar recursos no renovables (esa que causa guerras). Ahorrar agua y no bañarse. No lavar el auto que contamina. Utilizar la bicicleta en las peligrosas calles de la ciudad. Invertir en programas ecológicos y olvidar el sector de agricultura; al fin que ya nadie le interesa gastar en el campo. ¡Globalizemos todo! El sistema neoliberalista es la solución si lleva a cabo adecuadamente.
¿Y mientras el ruiseñor?, ¿Quién se preocupa por él? Antes que eso paremos las guerras y las diferencias. Olvidemos el capitalismo y el socialismo. Olvidemos el pasado que tanto peleamos y fijemos el futuro que nos espera. Plantemos un árbol, apaguemos las luces innecesarias, desarrollemos tecnología para crecer en sociedad ¿o acaso me sirve tener una bomba de hidrógeno en casa? Fomentémos el arte y dejemos el bendito dinero en otro plano. Trabajemos en nuestro existencialismo y dejemos atrás las pendejadas... el verdadero cambio comienza por uno mismo y luego se pueden preocupar por el ruiseñor. Dejenselo a Dios y a una religión, al fin a al cabo es el opio del pueblo... como todo lo demás si no se sabe en qué se cree.

1 comentarios:

Steffi Peralta dijo...

mucho tiempo sin rondar por estos ranxos bloggers. ¿ya casi no escribe?

¿se dedika ahora a recoger cadaveres de ruiseñores en lugar de escribir?

espero leerle pronto

saludos